Ellas quieren tanto sexo como ellos

Ellas quieren tanto sexo como ellos

Existe una fuerte creencia en la que se dice que los hombres tienen más deseo sexual que las mujeres, esto lo podemos notar cada vez que escuchamos cosas como:  “ellos sólo piensan y giran su vida alrededor del sexo”, cosa que es falso, si fuese así todos los hombres tuviésemos un trastorno sexual, generalizar es algo que debemos evitar.

Establecer el hecho de que los hombres dedican gran parte de su tiempo a pensar y en querer tener sexo es una aseveración que no es para nada real, es difícil dedicar 16 horas al día solamente a pensar en sexo, más, cuando se deben cumplir con responsabilidades, se tienen problemas que atender y resolver, hay necesidades fisiológicas que cumplir y además disfrutar aficiones como los video juegos o el deporte por ejemplo. Lo que sí se podría decir es que el hombre a diferencia de las mujeres está más dispuesto y activo para entrar en acción y tener relaciones sexuales sin mucho protocolo.

En las mujeres pasa algo similar, si bien tampoco andan pensando en sexo todo el día, sí es un tema que les interesa y mucho. A final de cuentas, el sexo biológicamente hablando, forma parte de uno de nuestros apetitos fundamentales y necesarios, como lo es comer, el descansar y el excretar.

Hay quienes dicen, «bueno pero las mujeres pueden aguantar más que los hombres sin tener sexo», y sí es posible, sin embargo eso no quiere decir que no quieran tenerlo, si no lo hacen es por condicionamiento forzado o por tratar de demostrar algo, además frenar o reprimir el deseo sexual enferma.

Por otro lado, a diferencia de muchos otros animales o seres vivos conocidos, el ser humano tiene la posibilidad de tener sexo sólo por placer y no solamente para procrear, por ende, estamos diseñados para disfrutar y tener sexo como mecanismo de descarga energética para entre otras cosas, drenar todo el estrés acumulado y activar las hormonas de la felicidad que fortalecerán nuestro sistema inmunológico.

Sé que también muchos plantean cosas como: “bueno, si es así, que las mujeres tienen el mismo nivel de deseo de tener coitos frecuentes, ¿por qué se tenía la idea de que no, que a ellas el sexo no les interesa? Pues las razones pueden ser muchas, entre ellas podemos mencionar: el condicionamiento social, el qué dirán, el recato y la moral, los prejuicios, la imagen ante los demás, el no ser vista como promiscua, prostituta o indecente, en fin, pueden ser muchos los motivos.

Es importante dejar claro que el hecho de que las mujeres no manifiesten abiertamente su interés sexual, no quiere decir que no lo quieran o no lo tengan. De por sí vemos que cuando las mujeres hacen reuniones solo para ellas, la sexualidad es un tema casi obligatorio, donde dependiendo el nivel de confianza, se expresan los deseos más íntimos y las fantasías más anheladas.

Hoy día, dependiendo de la sociedad donde se desenvuelvan las mujeres, con la masificación de la información y desmitificación de muchas creencias, las féminas se han abierto y conciliado más con su sexualidad, mostrando mayor seguridad para expresarlo y disfrutarlo sin importan lo que los demás puedan decir. Prueba de ello es el aumento de sexo casual o encuentros de una noche que se ha generado con las aplicaciones disponibles en internet, facilitando las cosas ya que ofrece una vitrina más amplia de prospectos, de lo que hay un local nocturno. También las personas se sienten más desinhibidas frente a un dispositivo electrónico, lo que permite hacer propuestas sexuales de forma más directa, con la ventaja de poder sondear y stalkear (investigar en perfiles de internet) como es esa persona con las que se puede tener un encuentro fortuito.

Cada vez el sexo o la sexualidad como elemento fundamental de la vida, está ganando un carácter menos moralista y vergonzoso, las mujeres se sienten más empoderadas y menos vulnerables ante la sociedad, pudiendo tener relaciones casuales sin sentirse indecentes, inmorales, promiscuas o prostitutas.

Una cosa si es cierta, si bien el deseo sexual de las mujeres se equipara al de los hombres por diversas razones físicas y psicológicas, incluso el poder tener sexo sin que se involucre emociones y sentimientos, la mujer a diferencia del hombre, no siempre está dispuesta al coito espontáneo y sin protocolo, no están cerradas a un “rapidito” en un lugar atrevido, pero sí requieren de otros elementos la mayoría de las veces para llegar al sexo.

Ellas si requieren de todo un ritual de acercamiento, seducción y excitación para consumar el encuentro, esto implica desde una buena cena, una salida a al cine o a bailar, una caminata, una conversación donde las risas broten espontáneamente, para entonces cerrar con un posible derroche de pasión.

Rafael Tapias

Director Especialista Dinámica Social y Ecología Humana, Investigador, Escritor, Conferencista, PsychoSocial Trainer

Deja un comentario

Cerrar menú
×
×

Carrito